La Militancia en el Tango
El Tango embotella muchas cosas. El barrio, dos orillas iguales y distintas, la madre, la novia, el amigo, el Amor, el Odio (juntos y separados) y vaya uno a saber cuantas cosas mas.
En mi caso, me dejé alcanzar por él poco después de cumplir los 30.
Ya como un amante del Tango “hecho y derecho”, me dedique primero a bailarlo, luego a conocer su historia y después a todo lo demás.
¿Que fue todo lo demás? En mi caso, la militancia. Militaba en cada artículo que escribía, en cada clase de baile que daba, en cada conversación, en cada viaje…siempre!.
Logre ser un aceptable bailarín social y un dedicado instructor de historia y baile de Tango. Pero, sin saberlo, o si? me trasforme en un Militante, un dirigente con la misión de contribuir para que el baile de Tango se instalara definidamente en el mundo.
Apoyado en maestros, bailarines profesionales y milongueros, nunca dude en organizar, difundir y formar cultura tanguera en jóvenes y no tan jóvenes. Mi misión fue y es, interesar a quienes por desconocimiento, no disfrutan de la magia del Tango. Y, también, agrupar y formar las organizaciones que permiten multiplicar esta tarea.
Vaya donde vaya llevo al TANGO debajo del brazo, en los pies en el corazón.
Para mostrarlo, para lucirlo, para que ayude, para ser el buen acompañante del que esta solo o también para que le brinde la oportunidad de trabajo digno y placentero a quienes lo elijan como actividad laboral.
La militancia es la tarea que muchos sin saberlo, realizan.
Desde los agentes de turismo hasta el más discreto asistente de clases hace militancia. Las organizaciones que logran agruparlos son importantes y es la misión que no debemos descuidar.
Yo ya no podría realizar ninguna actividad sin que el Tango formara parte.
Juan Manuel Fernandez
Instructor de Historia y Tango Danza